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Liderazgo femenino, ¿realidad o ficción?

Liderazgo femenino, ¿realidad o ficción?

Liderazgo femenino, ¿realidad o ficción?

15/10/2018 / Susana Prado /Tecnologia

En Europa las mujeres suponen el 60% de los graduados universitarios, pero la mayoría de los puestos directivos siguen ocupados por hombres. Cada vez hay más iniciativas que intentan revertir esta situación mediante leyes, lo que no deja ser controvertido. ¿Debemos ocupar un puesto por discriminación positiva? ¿O por el contrario seguimos luchando por superar esa desigualdad a base de esfuerzo y evangelización de que nosotras somos igual de capaces?


Recientemente leía un artículo sobre liderazgo femenino, sobre la necesidad de su presencia en las organizaciones y en la sociedad y de cómo se necesitan líderes de ambos sexos para complementar y enriquecer los equipos y empresas.

Si no habéis leído sobre el tema os preguntaréis ¿Qué aporta el liderazgo femenino en una organización? Pues ahí van algunas claves:

· Orientación a las personas: Predominio de lo emocional, mayor empatía, mayor trabajo en equipo, mayor motivación, mayor inspiración, mayor inteligencia emocional.

· Capacidad de actuar en muchas direcciones: Capacidad innata de pensar y actuar en múltiples direcciones o temas al mismo tiempo, lo que supone una ventaja a la hora de tomar decisiones y enfrentarse a crisis.

· Conducción horizontal: El liderazgo femenino es inclusivo, fomenta la participación por lo que se tiende a crear y fortalecer las identidades de grupo.

· Mayor predisposición al cambio: Estilo más innovador, más flexible, comunicativo y persuasivo.

Según los investigadores, al asumir el rol de liderazgo la mujer experimenta cambios en su comportamiento: algunas características propias se acentúan; otras que no había tenido en su carácter aparecen en forma muy fuerte; su capacidad de análisis se vuelve muy rápida y se acelera la precisión en la toma de decisiones. Porque cuando una mujer tiene la oportunidad de liderar o hacerse cargo de un equipo, lo toma como verdadero desafío y compromiso.

Leía también, que estas características del liderazgo femenino venían motivadas por una educación recibida mucho más humanística, frente a la más científica-tecnológica de los hombres. Lo que me hizo pensar… ¿es eso cierto? Y la respuesta es no, no lo creo… volvemos a estereotipar educación masculina–liderazgo masculino a formación STEM y no estoy de acuerdo. Como Ingeniera Informática que soy y como directora en mis diferentes etapas profesionales en IECISA, creo que el liderazgo femenino se adapta 100% a mi actitud y estilo, y que es precisamente esa actitud y estilo la que me ha hecho prosperar en mi organización y llegar a ser la directora de Cataluña. ¿Será pues el liderazgo femenino un tema genético e innato en nuestro sexo? O por el contrario no tiene nada que ver con el género. Sea lo que sea, apostemos por feminizar nuestros estilos de dirección y hacer nuestras empresas más saludables, pero a la vez demos visibilidad a la presencia de la mujer y a su aportación de valor en las organizaciones. La diversidad nos enriquece a todos… potenciémosla y hagámosla visible.

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