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COVID-19 y Administración Digital. Un antes y un después

COVID-19 y Administración Digital. Un antes y un después | IECISA

COVID-19 y Administración Digital. Un antes y un después

31/03/2020 / Mario Yelamos Rebolledo /AdmonDigital2020

En estos días de confinamiento y afortunadamente teletrabajando, me surge el debate de cómo esta pandemia cambiará nuestro futuro, nuestra sociedad; y con ello la aplicabilidad de la tecnología en nuestro entorno.


Tengo la convicción personal, tal vez esté equivocado, que este estado de excepción en el que estamos, viendo que un simple virus en tres meses ha conseguido paralizar medio mundo, y avanza a por el otro medio, será una variable más en la toma de decisiones respecto la puesta en marcha de iniciativas digitales de las empresas y organizaciones.

Muchos planes de continuidad y contingencia de empresas y servicios hablaban de redundar CPDs, comunicaciones y energía, oficinas, centros de productividad… pero por ejemplo, no medían la capacidad de producción por teletrabajo así como el tiempo de reacción a estos acontecimientos.

Así mismo, los directivos para la aprobación de iniciativas y proyectos TIC se apoyaban en el ROI, en la eficiencia operacional, en la mejora de la marca… pero no contemplaban variables como la capacidad de resiliencia antes acontecimientos como los actuales.

Cuantos CIO’s y CEO’s habrán dicho estos días: ¡Menos mal que tomamos la decisión de tener el correo y la documentación en la nube!... Esta decisión la tomarían en base a muchas variables, pero no la de estar mejor preparados para teletrabajar, y a su vez, evitar la saturación de los sistemas de acceso remoto (VPN, escritorios virtuales…).

Esta misma reflexión creo que llegará y debe llegar a nuestras administraciones, respecto al impulso de la Administración Digital. Este es el tema que quiero debatir.

 

Impulso de la Administración Digital

El debate no es nuevo, así que solo pretendo presentarlo: de forma generalizada nuestras administraciones públicas tienen portales de tramitación en los que poder realizar un importante volumen de trámites.  Si bien no están completamente electrónicos todos los trámites, a pesar de que la ley 39/2015 ya lo exige; seguramente podemos afirmar que los más usados sí.

El debate no es el nivel de trámites, sino el nivel de exigencia en el proceso de identificación y firma de los mismos. En una amplia mayoría de estos trámites, la identificación debe realizarse a partir de un certificado electrónico, o bien a través de soluciones como Clave de la Administración General del Estado o soluciones similares, que requieren un primer acto de presencialidad o un modelo diferido por correo postal, además de cierto conocimiento tecnológico y de funcionamiento general.

A lo largo de los últimos años han surgido otros modelos de identificación, que son altamente fiables, y sobre todo, muy usables por la ciudadanía, sin necesidad de complejidades tecnológicas, de conocimientos previos e inmediatos en su identificación. Y la propia ley 39/2015 ya da cobertura a que se propongan otros mecanismos de identificación más allá del certificado digital.

Aquellos que persistimos en su impulso en nuestras administraciones públicas, para ponerlas al mismo nivel que el sector privado, siempre nos encontramos con un abanico de argumentario del no:

  • “El Secretario no nos permite bajar en nivel de seguridad”
  • “Nosotros somos una administración y por ello la seguridad jurídica está por encima de la usabilidad y facilidad al ciudadano.”
  • “No somos una empresa privada, no podemos asumir un cierto riesgo de error, sea cual sea el trámite a realizar”

Pero llega por desgracia el COVID-19 y con ello, un estado de excepción, un confinamiento general que me hace preguntarme:

  • Y si necesito hacer alguna tramitación con mi administración y no tengo un certificado digital, ¿qué hago ahora?
  • O peor, ¿qué hubiera pasado si dentro de las medidas adoptadas por el Gobierno hubiera requerido que para salir a la calle se necesitara tener el documento de acreditación del padrón? ¿Y si en menos de 24 horas se tuviera que activar un modelo de tramitación de algún tipo de certificado emitido por el ayuntamiento, servicios sanitarios de nuestras comunidades autónomas…?

Preguntas abiertas… yo tengo mi propia opinión al respecto, pero creo que permiten reflexionar que la administración digital tiene que ser usada de forma amplia por nuestra sociedad digitalizada, y que para ello debemos pensar más en el ciudadano y menos en la seguridad jurídica.

Después del COVID-19, debemos impulsar más aún la administración digital, convertir la política del “no podemos” en “sí, debemos”, estar más preparados para futuras situaciones similares, aunque espero no tengamos que vivirlas.

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