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Blockchain. Cómo la consultoría puede ayudar en la era de la descentralización

Blockchain. Cómo la consultoría puede ayudar en la era de la descentralización

Blockchain. Cómo la consultoría puede ayudar en la era de la descentralización

13/11/2018 / Gonzalo Gómez Lardies /Blockchain

Blockchain ha dado lugar a un nuevo patrón basado en la descentralización. El reto de las empresas consultoras es ayudar a los sectores a incorporar con éxito las características tecnológicas inherentes a la cadena de bloques, porque no sólo es tecnología, es también un medio para desarrollar nuevos modelos de negocio.


La tecnología blockchain anticipa un nuevo cambio con impacto similar al nacimiento de Internet hace treinta años. Si bien no es un concepto fácil de entender, puede explicarse como un sistema que permite que dos interlocutores, que no confían plenamente entre sí, puedan establecer un consenso sobre la existencia, estado y evolución de una serie de factores compartidos. Es la confianza sin la confianza tal y como la conocíamos.

En esta revolución, el reto de las empresas de consultoría pasa por incorporar con éxito las características tecnológicas inherentes a la cadena de bloques en los modelos de negocio actuales de nuestros clientes. Mención especial merece aquí Alastria el ecosistema perfecto -del que la mayoría del sector español forma parte- donde las empresas consultoras debemos facilitar, y desarrollar, casos de uso sectoriales de cara a ayudar a nuestros clientes.

La confianza por consenso


Pero, ¿por qué debemos confiar en blockchain? Porque el sistema está construido justo para eso. Ha dado lugar a un nuevo patrón basado en la descentralización de la confianza, donde todos podemos intercambiar bienes y servicios sin la necesidad de terceros, en base a un consenso de la comunidad.

El nombre de blockchain -cadena de bloques- tiene su origen en la base de datos descentralizada y distribuida que utilizan los distintos participantes, organizada en bloques unidos entre sí por algoritmos matemáticos y protegidos criptográficamente.

Frente a un patrón de base de datos centralizadas en las que una única entidad, el servidor, gobernaba la gestión de la información, en blockchain esa misma base de datos está distribuida entre distintos participantes, todos de igual importancia y prioridad, ya que la misma información está en todos ellos y ninguno puede modificarla sin el consenso del resto. Es la democratización de la información.

De manera esquemática, podemos interactuar con una red blockchain intercambiando valor o intercambiando datos. En el primer caso, el valor está representado por una versión digital de un activo como un título de propiedad, una joya o una moneda y en la que se utiliza la red para intercambiar con confianza esa propiedad. Las capacidades inherentes de la cadena de bloques permiten tener la seguridad de que ese activo no ha podido ser duplicado y sólo existe una versión única del mismo. Con esta confianza podemos verificar la propiedad y aceptar la transferencia del archivo.

En el intercambio de información, lo que se habilita es el acceso a una información sobre la que se tiene consenso sobre su veracidad, en este caso no se intercambia ningún activo. Su potencial es la garantía de que todos los usuarios vean la misma información pudiendo demostrar el origen de la misma.

Descentralización de los sectores


Son muchos los sectores que ya están utilizando la tecnología blockchain para el intercambio y acceso a registros de información. Es cierto que en su origen, la cadena de bloques nació para descentralizar la confianza depositada en las entidades financieras. De hecho, en este sector y más allá de las tan famosas criptomonedas -cuyo auge ha hecho que la sociedad comience a conocer blockchain- los usos fundamentales se pueden agrupar en cuatro áreas: la liquidación de transacciones, el cumplimiento normativo, el trade finance y los pagos globales.

No hay sector en el que no tenga aplicación. En el libroBlockchain: La revolución industrial de Internet se hace un repaso exhaustivo de casos de uso en más de 11 sectores -telecomunicaciones, el energético, el asegurador, el de industria o el farmacéutico, entre otros-.

 

Blockchain no es sólo tecnología

Ser una base de datos descentralizada, distribuida entre diferentes participantes y protegida criptográficamente, otorga a blockchain unas capacidades de inalterabilidad que posibilita volver a construir desde cero aplicaciones y servicios y hasta redefinir la experiencia de usuario. Y todos los sectores pueden, y deben, aprovecharse de sus capacidades intrínsecas.

Es en este punto donde las consultoras debemos ayudar a nuestros clientes a asentar las bases para soluciones descentralizadas que definirán la tecnología del futuro. Porque blockchain no es sólo una tecnología, es también un medio para desarrollar nuevos modelos de negocio. Por eso, y volviendo al símil con Internet, no podemos hablar de una burbuja alrededor de blockchain, sino de posibles modelos de negocio que, haciendo uso de él, pueden llegar a serlo.

El sector de la consultoría española cuenta con la infraestructura, y el talento, para liderar este momento tan prometedor. Y, como ha hecho tantas otras veces, debe acompañar a sus clientes en el objetivo de que blockchain contribuya, de manera efectiva, en la estrategia empresarial de la compañía con las mejores opciones tecnológicas a su alcance.

Independientemente de las soluciones blockchain públicas o privadas, el reto es maximizar las opciones de nuestros clientes en este nuevo contexto de descentralización. Porque, la verdadera promesa de blockchain es que puede reducir drásticamente el costo de la confianza mediante un enfoque de descentralización y, por extensión, crear una nueva forma de estructurar las organizaciones.

La cadena de bloques tiene aplicación a todos los sectores. Accede al informe Aplicaciones de Blockchain en el Sector Público, resumen del encuentro con expertos celebrado en Madrid y organizado por el OSPI.

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